domingo, 4 de octubre de 2020

MIL PALABRAS: Reseña de "Ohms" de Deftones

Banda: Deftones
Disco: Ohms
Rating: 4 chivos

Ohms es el último disco de Deftones, la banda californiana que algunos calificarían como nü-metal, aunque esa etiqueta les haya quedado pequeña hace al menos una década.

  • El primer tema es Genesis, que abre con un sintetizador y una guitarra tranquila. La calma dura más o menos un minuto antes de dar paso a lo que uno espera del Deftones de los últimos discos: guitarras muy pesadas, la voz desgarrada de Chino Moreno, y el sintetizador de fondo, para dar atmósfera al tema. Es un buen tema para empezar el disco.
  • Lo sigue Ceremony que, por contraste al tema anterior, tiene un aire que recuerda más a los primeros álbumes de la banda. La canción no quedaría mal como un lado B de, digamos, White Pony, pero al mismo tiempo deja ver que la banda ha madurado desde entonces.
  • El tercer tema es Urantia, que amaga con una pesadez y rapidez del metal clásico. Empero, quien lo oiga hará bien en no confundir bríos con agresividad; el tema tiene lo primero, y a ratos suena casi alegre, pero no tiene el filo que el inicio insinúa.
  • El tema número cuatro es Error, pero la juxtaposición de la guitarra completamente disonante, el bajo y sintetizadores en silencio, y voz y batería que se mandan sin esperar al resto no es ningún accidente. Como en una caja de cambios bien aceitada, el tema sólo entrega su energía móvil cuando todos los elementos se alinean, y utiliza los momentos de desfase como embrague para pasar a nuevas velocidades.
  • A continuación suena The Spell of Mathematics, que parte como el tema más pesado en lo que va el disco pero, de ahí en más, se queda un poco corto. Deftones peca a veces de confundir afinaciones graves con riffs pesados; en este tema, donde tratan de alternar partes pesadas con ligeras, queda al descubierto la falacia de su propuesta. La larga coda es lo más interesante del tema.
  • El sexto tema es Pompeji. Está en 6/8, lo que es un poco atípico para la banda; pero quizás por esto es que maneja mucho mejor el contraste fuerte/ligero que su antecesor pues, donde el verso suena casi como un vals del siglo XXI, el estribillo remarca los tresillos de manera tal que la banda, en su conjunto, suena como un pesado martillo que cae inexorable, inevitablemente en el tiempo 4. La coda intercala sintetizadores con influencias pinkfloydianas con sonidos de gaviotas, y sirve para reposar de la intensidad de los minutos anteriores.
  • El séptimo tema es This Link Is Dead, que continúa imperceptiblemente donde quedó el tema anterior y luego sigue como otro tema de Deftones. En la introducción sugerí que Deftones había trascendido la etiqueta de nü-metal, pero eso es en buena medida porque han logrado tallar su pequeño nicho en el monolito del rock, donde habitan ellos solos; así como cada uno de sus temas son casi instantáneamente reconocibles como de su propiedad, y así como no hay otras bandas con quienes compartan este diminuto espacio, labrado con la paciencia de veinte años, tampoco pueden abrirse con tanta facilidad para tocar algo que no suene inmediatamente como Un Tema De Deftones; tal es la ironía de su cárcel de granito. Para variar, el final suena bien.
  • Lo sigue Radiant City, con un riff incandescente de bajo que le da la velocidad a este tema que los otros echaban de menos. El sintetizador aparece durante el estribillo y el ruido de colchón suma muchísimo para cambiar la atmósfera de éste y contrastarlo con el verso.
  • El noveno tema es Headless, y abre como si Deftones estuviese haciendo un cover de Pink Floyd. Nada más lejos de la realidad, en todo caso: en cuanto Chino Moreno empieza a cantar, los sintetizadores se callan y dan paso a un riff cortante como mandoble escocés. Es el tema más pesado del disco.
  • Para cerrar, el single inicial del disco y canción homónima, Ohms. También empieza donde el tema anterior nos dejó, pero es una canción completamente distinta, mucho más alegre que la anterior. Quizás sea el tema más distinto de todo el disco, el que menos lleva la estampa de los californianos, el que podría haber sido de otra banda.
Phoebe, crítica de música y nü-metalera de ley

En conclusión, Ohms es el último disco de Deftones y continúa en la ruta trazada hace al menos 20 años, por más que amague con uno o dos raccontos a épocas anteriores. No ofrece nada que uno no esperase de esta banda, aunque sería injusto de mi parte decir que se han quedado estancados en donde los dejó su último disco. Quizás la diferencia más notable pueda ser que es un disco más alegre que a lo que nos tienen acostumbrados, pero la diferencia es leve y difícilmente aliene a los fanáticos de esta banda.