Amnessia Eterna es una banda de thrash metal que se forma en Santiago de Chile aproximadamente en el verano del 2017. Integrada por Rudy Muñoz en guitarra líder, Jairo Sepúlveda en batería, Fernando Martínez en bajo y Camilo Sánchez en guitarra y voz.
Camilo: Hace un tiempo empezamos a grabar nuestro primer trabajo que es un demo. Ahora estamos grabando el disco. Por el tema del coronavirus, que llegó en marzo aquí a Chile con todo, cerró el estudio y entramos en cuarentena. Ahora recién volvió a abrir y estamos retomando.
Quiero invitar a la gente a que escuche nuestro material en Spotify, que critiquen nuestro trabajo. Me gusta que la gente escuche nuestra música porque quiero que nos critiquen con argumentos. Siempre hemos recibido buenas y malas, pero todo sea para poder hacer mejor música.
¿El demo es parte del álbum o tendrá otro material?
El demo consta de ocho canciones y en el álbum van a venir las mismas canciones remasterizadas y tres tracks nuevos que no hemos tocado nunca en vivo, así que vendrían once canciones en total.
¿Cómo ha afectado la pandemia a la escena cultural de allá?
En marzo todo cerró de una semana a otra. Tanto los locales donde podemos tocar acá en Santiago, que son varios, como las salas, los estudios, los centros comerciales cerraron. Fue bien duro y rápido para nosotros porque estábamos súper motivados en todo. Cayó bien feo a todas las bandas, no hablo por mí nomás, y cayó feo a los locales. Muchos quebraron, cerraron sus puertas para siempre. Ahora, hace cuatro semanas que empezaron a salir las cuarentenas, que Santiago volvió un poco a la normalidad pero aún no se puede hacer eventos, y por lo visto nosotros tampoco vamos a lanzar el disco porque no es la idea hacerlo sin hacer eventos. Así que de a poco.
¿Cuáles son las influencias de la banda?
Creo que calzamos en muchas: por ejemplo todo lo que es el thrash metal británico y estadounidense, como Metallica y Megadeth. Pero dentro de toda esa influencia thrash, cada uno tiene algo que aportar. Por ejemplo, en mi caso me gusta mucho el rock clásico, el rock sinfónico. De todos modos, la gran influencia de nosotros es el thsash metal.
¿La formación es la misma que cuando empezaron?
No. Siempre tuvimos traba con los bajistas. Al bajista lo cambiamos en diciembre, llegó el nuevo y hasta el momento se ha mantenido.
¿En qué se inspiran las letras de sus canciones?
Por lo menos lo que es el primer trabajo que estamos haciendo, creo que lo que más se acerca es la vida misma: las situaciones, todo lo que nos pasa día a día. No abarcamos mucho pero no es porque no lo pensemos, por ejemplo el tema de la política, no le damos como muchas bandas acá que insisten sobre el tema, que todas las canciones hablan de lo mismo. Esto es bueno, pero no es lo que Amnessia Eterna quiere entregar. Tenemos un solo tema que es dedicado a cómo está acá el gobierno, cómo se viene la cosa en octubre pero nos centramos en la vida misma, las acciones y consecuencias de cada uno, más que nada.
El metal argentino tiene una historia de irse para el lado de la derecha en ocasiones, teñida de fascismo. ¿Cómo es en Chile la escena del metal?
Creo que acá cada banda tiene su mensaje para entregar. Aquí en Chile, generalmente, las bandas de metal están contra el gobierno, que acá es de derecha, y sobre todo en estos momentos, han salido muchas bandas que tratan el conflicto mapuche, lo cual está muy bien, todos sabemos lo que pasa. Hablan mucho contra el gobierno y encuentro que se lo merece, pero por lo menos yo me voy un poco por otro lado y no es por tener miedo, si no es por tener interés en escribir otras cosas.
La composición musical, ¿cómo es?
El primer disco lo compuse el 90% yo porque lo vengo trabajando hace tiempo; en ese entonces no existía Amnessia Eterna, pero siempre estaba componiendo riffs. Cuando llegó el momento en el que hice una banda con chicos que realmente vale la pena, tenía todo grabado; entonces, fue cosa de pasárselo y lo sacaron, cosa que no está pasando ahora porque todos estamos aportando.
¿Ven de alguna manera el tiempo de cuarentena como una posibilidad de escribir y componer más cosas?
Personalmente a mí me pasó al revés. No he compuesto nada en la cuarentena, no me sale nada. Así que no. El otro día nos juntamos a ensayar después de diciembre y nadie tenía nada, así que no fue muy buen ensayo. Se pasó bien, fue bueno volver a vernos, pero no nos sirvió mucho para componer.
¿Cuáles son sus planes a futuro?
Primero, terminar nuestro disco, adjuntarlo con algunos videos que tenemos en mente y empezar a promocionar y a difundir. Trabajamos bien de cerca con el “Cuartel del metal”, que es una especie de sello/revista. El encargado, el director de Chile es nuestro mánager entonces tenemos muchos planes a futuro de cómo promocionar el disco para poder llegar a la mayor posible audiencia para que todos puedan escucharnos y cada uno darnos su opinión. Lo estamos esperando desde marzo, lo más importante.
¿Conocen bandas argentinas de metal?
Por supuesto. Hace poco nos entrevistaron de Malicious Culebra y todo lo más conocido que tiene Argentina, como Malones, Hermética, Rata Blanca, acá se escucha y se conoce. Rata Blanca es algo mundial pero hasta Flema se escucha.
¿Qué opinión les merece la música argentina?
Me parece que tiene mucho poder, aparte que se nota que quizás el público argentino apoya más a su gente. Acá es un poco distinto, no quiero decir que sea malo, nosotros tenemos gente que nos sigue pero encuentro que el público allá valora más lo suyo. Esperamos llegar algún día a tocar allá.
¿Han tocado fuera de Santiago?
No, porque las veces que nos han ofrecido dejan mucho que desear. Queremos tocar en todos lados pero no poner en riesgo nuestra propia integridad física por el tema del transporte, así que nos hemos mantenido siempre en Santiago. Tocamos en vivo desde el 2017 y siempre acá.
¿Cómo es tener una discográfica hoy en 2020? Ya que se estila muy poco, por lo menos acá.
Más que quizás una discográfica, encuentro que (Cuartel del Metal) es un medio de difusión bastante bueno. Cuando empecé, quise llegar hasta ahí porque veía que siempre estaban publicando cosas, apoyaban a ciertas bandas, es un puente a gente que no vas a llegar, por ejemplo gracias a ellos tenemos seguidores de Argentina, Venezuela. Fue un acierto trabajar con Samuel, director de acá de Chile, pero es más que una discográfica.
¿Se hace difícil balancear trabajo y música?
En un tiempo atrás fue muy complicado porque teníamos las tocatas encima y yo tenía un trabajo de muchas horas que me consumía la vida en un mall. Trabajaba en una tienda de música –de hecho, atendía muchos argentinos– y me consumía todo el tiempo. Entonces yo trabajaba 6 días, me quedaba uno y yo tengo un hijo, obviamente quiero estar con él; además tengo una banda, tengo mis cosas y obviamente quiero descansar y no podía. Así que decidí renunciar a ese trabajo, creo que el dinero me importó poco, preferí tener una vida un poco más tranquila y ahora estoy trabajando en algo que me ocupa menos tiempo, tengo tiempo para mí, para hacer mis cosas y trabajar. No gano tanto dinero, pero con que me alcance para comprar una birra, está bien.