jueves, 3 de septiembre de 2020

MIL PALABRAS: Reseña de "Mi identidad" de Rehabilitación

Banda: Rehabilitación
Disco: Mi Identidad
Rating: 3 drogas dejadas


Empezamos con una aclaración: antes de escribir este artículo, no tenía claro si el nombre del disco era “Mi Identidad” o “Rehabilitación”. Pareciera ser el primero, pero todos los temas en Youtube están antecedidos por el segundo nombre, incluyendo la canción “Mi Rehabilitación” que, según la banda (de nombre, confusamente, Rehabilitación) le da nombre… al disco.

Como sea: Rehabilitación es una banda que se fundó en 2017 y saca por estos días su primer disco, disponible en Spotify y Youtube. El disco consta de 10 temas, más un bonus track, y abre con la canción del mismo nombre.

  • "Mi Rehabilitación”, entonces, abre con una guitarra pop-punk que da algunas luces sobre el estilo al que apunta la banda. Hay algunas influencias de rock nacional también, pero el tema suena tranquilamente como que podría haber sido compuesto por una banda con nombre de números (Blink 182, Sum 41, Matchbox 20…).
  • A este tema lo sigue “¿Cuánto Mas?”, que tiene una batería muy distinta al tema anterior y… nada más. La primera guitarra, que dibuja un punteo en este tema y en el anterior, empieza a volverse irritante hasta el solo, donde por fin puede desplegarse un poco; las partes mejor logradas del disco son las instrumentales, pero esto no es una crítica al cantante, que es perfectamente competente, sino a la poca imaginación de los arreglos. La letra tampoco es buena.
  • El tercer tema es “Todo al revés”, título bastante sugerente para un tema casi idéntico en estructura a los anteriores y siguientes. Tiene, sin embargo, una diferencia crucial: tiene dos solos, y a cambio la primera guitarra se abstiene del punteo estéril durante la mayoría del tema. Tan sólo en el final vuelven a los viejos vicios.
  • Lo sigue “Nostalgia”, que parte como tema acústico, por lo que quiero decir que sacan la distorsión de la guitarra y nada más. Hay ciertas desprolijidades entre el bajo y la batería en algunas partes, y la guitarra derechamente suena fuera de ritmo en lugares. Sería un muy buen tema si estuviese mejor logrado. La modulación del final es un cliché.
  • A continuación suena “Nunca más”, título demasiado ambicioso para una canción que se repite a lo largo del disco. Como este tema no ofrece nada que no haya estado manifiesto en los primeros tres, es momento de hablar de un punto en común de todos los temas: ¿a quién le habla el cantante? Todos los temas usan, casi abusan de la segunda persona, pero nunca queda definido a quién están dirigidos, y la constante apelación resulta muy agotadora.
  • El sexto tema es “Pendeviejo”, que habla de alguien que pretende vivir sus sueños de forma vicaria a través de alguien de otra persona más joven, que vendría a ser el cantante. La letra aquí sí funciona, el acompañamiento instrumental da soporte sin ser invasivo, y todo porque aquí Rehabilitación se arriesga a otras cosas, como darle el segundo verso a otro cantante y luego armonizar. La gran pregunta es: ¿por qué no hacen esto más a menudo?
  • Luego de este tema, sigue “La Respuesta”. Éste es el tema más pesado del disco y Rehabilitación no tiene problemas para salir un poco del pop-punk del resto del disco; sus grandes falencias son los vicios ya conocidos, a saber: la insoportable primera guitarra y la letra insistentemente apelativa. Se repite aquí lo mencionado hace cinco temas: donde mejor funciona la banda es en los quiebres instrumentales.
  • El octavo tema es “Sigilosa Represión” y dura siete minutos. Siete minutos para una banda que no ha demostrado siete ideas en todo el disco es un proyecto demasiado ambicioso; si a esto le sumamos la letra con claros tintes políticos, obtenemos algo que podría llegar a ser un desastre. Pero no lo es; en cambio, Rehabilitación logra escribir un tema de suspenso a tono con la temática de la letra, donde las extensiones temporales no funcionan en su contra sino mantienen una constante tensión que se libera sólo parcialmente (otro acierto) a medida que los instrumentos se vuelven más distorsionados hacia el final. Uno no puede sino preguntarse por qué los primeros cinco o seis temas son tan olvidables cuando claramente pueden darse a la tarea de cuestiones más ambiciosas.
  • El noveno tema es “Ángel” y es otro acústico que suena muy parecido a Los Bunkers, banda chilena de comienzos de siglo que seguramente Rehabilitación jamás escuchó. Es otro tema con la fórmula de la primera mitad del disco y tiene el mismo efecto. Su longitud es inadecuada.
  • El décimo y final tema es “Traición”, con claras influencias nirvanescas. El tema habla de un perro rabioso, y tiene un leve aire de tristeza adecuado a la situación trágica; es un buen cierre para un disco con altibajos.
  • Hay un bonus track de nombre “Mi Ciudad” y le haré el favor a Rehabilitación de no incluirlo en esta reseña, no tanto porque sea un mal tema (no lo es) sino porque no quiero que los contacte el equipo legal de Los Fabulosos Cadillacs. O de Molotov.
Phoebe, crítica de música y de pastas

En resumen, Mi Identidad es un disco donde Rehabilitación demuestra tener las herramientas necesarias para producir un gran álbum pero opta, en cambio, por repetir una fórmula archiprobada por no salirse de su zona de confort. Podrían haber hecho un EP con el séptimo y octavo temas, el bonus track y una sola –cualquiera– de las otras canciones y el resultado hubiese sido el mismo, o mejor, que lo que obtenemos con este disco de larga duración.