Leonela: La que arrancó con la moción fue Ana.
Anabela: ¡No sé qué me pasó por la cabeza! Nunca estudié música, aunque siempre tuve mucha afinidad con el tema de la música, vengo de familia de músicos, y en esas circunstancias es inevitable tener facilidad cuando es algo a lo que estás expuesta desde chiquita. Sin embargo, cada vez que tenía un intento de empezar algo musical, por alguna cosa u otra se terminaba frustrando. Llegué a pensar que directamente no era por ese lado. Y así fue que, tuve mi oficio, trabajé, qué sé yo, pero a pesar de todo, el tema de la música siempre estuvo ahí, rondando. Y un día, hablando con mi marido, le digo: “quiero una banda”. Él chabón me miraba así, como diciendo “¿qué onda? Nada que ver con vos”, pero sí, quería una banda. Y con Leo, que somos amigas desde hace mucho, ya habíamos tenido un intento de una banda anterior, hace un tiempo, Mechuddas, que es una banda de rock bizarro. Como seguíamos siendo amigas, le propuse armar otra banda y le insistí aunque ella me decía “dejame de joder” porque venía de varias bandas y, justo hace poquito, en particular donde se frustró todo, entonces no tenía ganas, todo lo contrario a mí, que estaba con mi emoción de a empezar algo. Finalmente le insistí tanto que me dijo que bueno, dale, y ahí empecé por todos los grupos de Facebook a buscar guitarrista y cantante, aunque no sabía qué íbamos a hacer, pero estaba con toda la emoción. Y por suerte, aparecieron las chicas y acá estamos, re felices.
L: Marge vino en el pack: nosotras buscábamos baterista y la que encontramos ya venía armando una banda con Marge .Cuando se fue, quedó Marge, que no se quiso ir [risas]. Después estuvimos un tiempito sin batera hasta que Orne, con quien ya veníamos hablando, aceptó ir a un ensayo.
A: Desde el primero de enero, porque fue el momento en el que Orne se decidió por fin a venir con nosotras. Vino a un ensayo que supuestamente era prueba y quedamos re emoción, no veíamos la hora de decirle “Quedate”. Lo veíamos como una relación, no queríamos mostrarle que estábamos contentas con ella porque no sabíamos si ella estaba contenta con nosotras y dudábamos si mandarle un mensaje o no. Al final, fue amor a primera vista.
Marge: y habremos ensayado uno o dos meses.
A: Y claro, nos agarró justo (la pandemia).
¿Cómo fue que decidieron seguir, a pesar de la cuarentena, de publicar cosas en Instagram, grabar en sus casas separadas? ¿Cómo creen que les afectó?L: En ningún momento se planteó de parar, jamás estuvo esa opción.
Orne: Creo que fue la manija misma.
A: No se nos pasó por la cabeza. No lo había pensado, pero tranquilamente cualquier banda que recién empieza, no se conocen tanto, se plantea “bueno, vamos a ver qué pasa después de la cuarentena” y no pasa nada. Pero a nosotras nunca se nos pasó por la cabeza parar.
M: La pandemia sirvió para inspirarnos un poco a todas. Se vienen temas nuevos.
A: También nos ha servido para involucrarnos más a nosotras mismas, con la música, redescubrirse y poder proponer cosas. La verdad es un gran escape a toda la realidad, porque es tan loco esto que estamos viviendo que hay que agradecer que pudimos tener algo nuevo en que pensar, en que crear, que producir. La banda fue un gran escape, nos sirve un montón. ¿Fue a propósito que la banda fuese completamente de chicas o una coincidencia?
A: Desde un inicio la idea fue esa. Yo estaba en ese momento que decís de una banda, pero miraba a Kittie, que es una banda entera de mujeres, y decía “quiero una banda así”. Las veía todas mujeres, todas re metal con sus instrumentos, una banda de minas que sean metaleras, que tengan mucho poder, que demuestren que el hecho de ser mujeres no implica no poder transmitir ese nivel de agresión y también su misma esencia, que es lo dulce y lo suave. Entonces, siempre fue la idea que seamos mujeres; aparte porque todas estamos muy vinculadas con el colectivo feminista, le estamos abriendo un poco la conciencia a todo ese tema y todo eso suma.
M: se dio que ellas estaban buscando músicas y nosotras también, con la otra batera, estábamos buscando mujeres. Así que fusionamos y siempre la búsqueda de todas fue buscar músicas. Porque hay, pero cuesta encontrarlas y sentir que una encaja. Acá ocurrió que nosotras al toque encajamos muy bien, tipo rompecabezas, y se terminó por dar esta formación sola, más allá de que lo buscáramos.
¿Sienten que hay una diferencia entre ser una banda todas de mujeres?L: Se re siente la diferencia, sí. Hay más solidaridad entre mujeres. En mi experiencia, que en la última banda que estuve era la única chica, eran bastante exigentes y, si bien me enseñaron mucho de la constancia, de laburar constantemente con algo, no había la misma solidaridad. Hay menos empatía, noté yo. Por otro lado, entre nosotras surgió una amistad naturalmente, hay mucha complicidad entre todas y ganas de joder, de hacer amistad y eso está buenísimo.
Y ¿cuál es su experiencia siendo una mujer en la música?O: Es difícil. A mí me pasó, por ejemplo, que con la banda que estaba anteriormente, estuvimos tocando como un año seguido, casi todos los fines de semana y me encontré con gente muy copada que nos re bancaban, que siempre te tiran la mejor, pero también había otras personas que, por ahí, te ven que sos minita y no te dan bola, como que no esperan mucho que los sorprendas y entonces, quizás de ahí viene eso de que hay que estar todo el tiempo demostrando algo. Pero ¿por qué? Es medio raro eso. Incluso me pasó una vez que tocamos en un lugar, tocábamos últimas y cuando terminamos, se acercó el organizador y me dice “mirá vos, yo las hice tocar últimas porque los vecinos se quejan del ruido y pensé que al ser todas chicas iba a sonar más despacio, más suave”. Yo estaba desarmando la batería y me di vuelta a mirarlo, porque la verdad, fue inesperado que me diga eso. Y le dije algo así como “qué sorpresa”. El tema es que hay que lidiar mucho con estas personas que piensan que porque sos mujer no podes dar mucho.
L: Se toman atribuciones también, piensan que porque somos mujeres pueden opinar de una manera muy insistente en cómo tenemos que hacer o no música, porque sienten como si nos faltase algo y nos quieren ayudar. Es una cosa rara, porque de verdad tienen la voluntad de ayudarte, pero indirectamente te están diciendo que no sos capaz. Ellos creen que hacen un bien y en realidad te están diciendo que no servís para esto. Hay una línea muy fina entre la solidaridad del músico y las ganas de cambiar lo que estás haciendo.
O: Porque hay personas que nos dan consejos, que te pueden dar consejos para que mejores, para que avances, y eso está bueno, pero a veces hay gente que se mete y es raro. A mí me da la impresión que te dicen lo que tenés que hacer por el simple hecho de que nos ven a todas minas. Nunca vi un pibe hablándole a algún integrante de banda que sean todos varones y le diga lo que tiene que hacer en tal tema. Entonces, ¿por qué se toman esa confianza? Como si nosotras no supiésemos.
A: Y no les da vergüenza hacer esos comentarios, es como que te lo están diciendo desde la mayor naturalidad, no se dan cuenta que eso no lo harían con un hombre. Esperemos que, al fin y al cabo, después de todo esto, se concientice también un poco al hombre y a la mujer, porque la mujer también recibe todo el tiempo eso y se termina creyendo [que necesita la opinión del hombre]. A mí me pasa sentir esa necesidad de aceptación y pensar qué va a decir, porque es hombre, sabe, es músico, es difícil hasta para una que está tratando de ser más consciente, imagínate lo que es para alguien que todavía no se lo plantea.
Cambiando un poco de tema, ¿Cómo es balancear hacer algo como artista y luego tener un trabajo formal?M: En lo personal, se me hacía jodido porque, antes que pasara todo esto de la cuarentena, también toco con Paladar Negro, y entonces tenía que sumar tres ensayos a la semana con el laburo, que es desde la mañana hasta la noche y a veces me quedaba fuera de hora. El cansancio físico que te lleva y todas las ganas que tenés que poner para estar bien para el resto se complica, es difícil equilibrarlo. En el caso de las chicas, me era un poco más fácil porque ensayábamos los domingos. Con Paladar Negro, en cambio, ensayábamos los días de semana, por lo que tenía que terminar de trabajar e ir cansada igual así a ensayar. Por otro lado, en Paladar Negro sólo cantaba, no tenía el peso de la guitarra, que acá sí. Me pasó que ahora, con la cuarentena, sentí mucho una desconexión, porque pasé de tener un solo día para mí, que eran los lunes o los martes, a tener todos estos tres meses. Por otro lado, sin el local, se hizo complicado en otros aspectos. Equilibrar la música con el laburo se complica, pero se puede. Lo que me complicaba era practicar en mi casa, ensayarme todos los temas, porque llegaba a casa cansada y ni prendía la guitarra. En estos tres meses de cuarentena le pude meter, así que me vino bien para unas cosas y para otras no, pero para la música sí. También me ayudaron mucho Ana y Leo, que tienen placa de sonido, para poder meterme en ese mundo de grabar en casa. Yo tenía una placa acá y desde que la compré, nunca la pude usar porque no me daba el tiempo; recién ahora empecé a tomarle ese gustito a grabar con la placa y escuchar cosas que antes no estuchaba. En suma, a veces es cuestión de tiempo que tenés que tener para dedicarlo a la música y si tenés un laburo que te requiere mucho trabajo, entonces se complica. Pero bueno, intentás porque te gusta la música, es muy difícil poder vivir sin la música.
¿Cuáles son sus proyectos para el futuro?L: Primeramente poder grabar, porque como sabemos que no se va a poder tocar hasta el año que viene, calculo yo, nos tenemos que enfocar en lo que sí se pueda hacer, que en este caso sería poder grabar y sacar el material. Si se puede sacar un video también antes de fin de año, seguro que lo vamos a hacer. Todas estas eran ideas que teníamos ya desde el principio, en realidad, pero hubiéramos tenido que balancearlas a la par de seguir ensayando para poder tocar. Estamos trabajando mucho en hacer maquetas, en componer, en mejorar los temas, estamos todo el tiempo poniéndole ganas y energía a eso.
¿Cuáles son sus influencias?M: tenemos muchas, me parece.
L: Un montón. M: cada una tiene su estilo. O: igual hay una influencia importante de Kittie, porque a todas nos gusta. A: Es inevitable empezar por las bandas clásicas del heavy metal porque es lo que primero una escuchó y ya lo tiene en la sangre. Después, cada una va escuchando las bandas con las que siente más afinidad. Yo siento mucho los 90 en las composiciones de Hermostra, la armonización de voces, eso de re Alice in Chains, al poder jugar con dos cantantes es inevitablemente una herramienta que siempre usamos y nos encanta. El metal también está presente en los riffs, con enganche, ahí ya tiramos más al metal pesado, tipo Pantera, ese estilo de música, pero con nuestras ideas y cosas que también hemos escuchado y no sabemos por qué nos salen.
L: Marge y yo somos re fanas de Alice in Chains y justo las dos cantamos, así que nos re gusta hacer ese tipo de armonizaciones y que suene bien oscuro y pesado. A todas nos gusta la oscuridad, la densidad de los riffs, esos que te hacen arrugar la cara. Eso es lo que queremos transmitir, eso y que y la melodía tenga fuerza.
M: Y las letras también, tienen bastante power, bastantes mensajes. Cuando armemos un disco, creo que va a ser bastante estético en cuanto a lo conceptual y en cuanto a la vista, porque tenemos varias ideas en cuanto esto. Va a quedar muy genial.
Ya que tocan el tema de las letras, ¿de qué hablan? ¿en qué se inspiran?L: Todas tenemos profundidad, hablamos de cosas profundas entre nosotras y somos conscientes de los procesos personales de cada una, entonces las letras reflejan un poco eso: el encontrarse con uno mismo, todo lo que puede llegar a surgir. Hay muchas letras que hablan desde ese lugar más personal y otras que hablan más de cosas a nivel social, por ejemplo Marge escribió un tema explícitamente en contra del sistema de la iglesia, de la institución de la iglesia.
M: Creo que todas tenemos una especie de mensaje grupal, de concientización de los procesos que cada uno va pasando y también de poder exteriorizar todo eso desde la ira, la bronca, desde el perdón, y sí, también tenemos un mensaje muy claro en cuanto a la mujer. Queremos empezar a darle más importancia al papel de la mujer en este proceso de la música, también.
L: En un tema se habla con la conexión con las ancestras, del empoderamiento. En ese sentido, no somos ligeras para escribir. Todas escribimos y siempre son cosas fuertes las que salen.
O: Renacer, cosas que hablan sobre Renacer.
¿Y cómo es el proceso de las composiciones?L: Todas componemos, a veces alguna tiene la idea ya armada en su cabeza y a veces es otra que viene con una base. Depende del tema. Todas han pasado temas que tiene bastante armados, y en otros casos entre todas le pusimos cada una nuestra impronta. Justamente el adelanto que sacamos fue la idea de Orne, ella tiró la línea de batería, después le pusimos la parte de viola y de bajo, Marge hizo la letra, fue un trabajo en equipo.
M: Pero es muy loco que hasta lo que uno lleva de forma individual también es bien recibido y ninguna se cierra a que el tema quede completamente así. Siempre estamos muy abiertas a poder hablar, charlar. Creo que nunca tuvimos un problema con el diálogo y que si alguna no le gusta le caiga mal. Todo lo contrario. Entre nosotras nos sirve para seguir creciendo.